También revertirán otros dos DNU electorales que estaban judicializados.

Las elecciones ya están en el horizonte del Gobierno y la oposición y cada voto cuenta. El presidente Alberto Fernández derogará en las próximas horas tres decretos de su antecesor, Mauricio Macri, que tendrán impacto en los comicios de agosto y octubre. El jefe de Estado prohibirá el voto anticipado y por carta de argentinos residentes en el exterior, de personas privadas de su libertad y de los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad federales que forman parte del comando electoral. Los decretos estaban judicializados y bajo la órbita de la Corte Suprema.

El 11 de enero de 2019, el ex presidente Macri permitió por decreto que los 385 mil argentinos que residen en el exterior y están habilitados para votar pudieran sufragar entre 7 y 12 días antes de la votación por carta, previa inscripción en un registro online. Hasta ese momento los argentinos en el extranjero solo podían votar en las sedes diplomáticas.

Wado de Pedro. El ministro del Interior, a cargo de la organización de los comicios.
Wado de Pedro. El ministro del Interior, a cargo de la organización de los comicios.

A pesar de que en Juntos por el Cambio veían a ese universo de votantes más cercano a su fuerza política que al Frente de Todos, el impacto en las elecciones generales (no están habilitados a votar en las PASO) para Presidente fue relativo: solo 8 mil argentinos emitieron su voto por carta. Otros 12 mil hicieron fila el mismo día de la elección en embajadas y consulados. La cifra, no obstante, duplicó a los 10 mil votantes en el extranjero de 2015.

“El ex presidente Macri permitió por decreto que pudieran sufragar entre 7 y 12 días antes”.

“Cualquier modificación del sistema de votación tiene que pasar por el Congreso”, sostuvo en un diálogo con periodistas la secretaria de Asuntos Políticos del ministerio del Interior, Patricia Blanco, para explicar el regreso a la legislación anterior. 

Con el mismo argumento, meses después del decreto de Macri, en mayo de 2019, la jueza con competencia electoral María Romilda Servini hizo lugar al reclamo de las entonces principales fuerzas opositoras (que aún no habían confluido en el Frente de Todos). Sin embargo, la Cámara Electoral revirtió la medida. La apelación llegó a la Corte Suprema.

“El Gobierno no esperó ni buscó una resolución de la Corte”.

La semana pasada, la procuradora ante el máximo Tribunal, Laura Conti emitió un dictamen en contra del decreto de Macri. El Gobierno no esperó ni buscó una resolución de la Corte y anuló el decreto 45/2019 por la misma vía. El registro de electores en el exterior que la anterior administración modificó en 2017, sin embargo, no se alterará, porque -según explican en el Ejecutivo- no cambia las reglas de juego electoral. La duda es qué pasará ahora si la Corte emite un fallo de fondo. Expertos consultados por Clarín afirmaron que con los decretos derogados, la demanda carecerá de sentido y el juicio se extinguirá. 

Cinco días después de cambiar las reglas electorales para residentes en el exterior, Macri firmó otros dos decretos, el 54/2019 y el 55/2019 con el mismo sentido. El primero permitía que los reclusos con prisión preventiva (los únicos habilitados para emitir su voto) en cárceles del sistema federal o provinciales -alrededor de 45 mil, según cifras de la Procuración Peninteciaria– pudieran votar también anticipadamente, entre 7 y 12 días, en las generales y en las primarias. La segunda norma aplicaba los mismos tiempos a las fuerzas armadas y de Seguridad que forman parte del comando electoral, a cargo de los comicios.

Ante las objeciones de la oposición ninguna de las normas se aplicaron. El 1 de abril de 2019 Macri las interrumpió por única vez con el decreto 233/2019, pero ambas quedaron vigor para las próximas elecciones.

Funcionarios de la gestión anterior defendieron los decretos que ahora serán derogados y sostuvieron que todos los cambios fueron pedidos por los diferentes sectores involucrados.

Según los ahora opositores, los privados de la libertad pedían poder votar un día que no fuera los domingos, jornada preferida para las visitas de familiares. En tanto, aunque los integrantes del comando electoral podían votar en los lugares donde estuvieran apostados, rara vez lo hacían por sus tareas. “Todos los decretos fueron para ampliar derechos, acortar distancias y en sintonía con las facilidades que hay en el resto del mundo. Se modificaron decretos de Ejecutivo, no la ley electoral”, sostuvo el ex secretario de Asuntos Estratégicos Adrián Pérez, que hoy trabaja en el armado de Graciela Ocaña y de Horacio Rodríguez Larreta.

Fuente: Clarín