Jade Victoria Giménez tiene 26 años y ya pidió el cambio de género en su partida de nacimiento. En próximo DNI estará consignada la letra “X” que indica su género no binario (José Gabriel Hernández / La Voz).

Sus documentos llevarán la “X” en el área de género. Sostienen que después de muchos años se sienten reconocidos y que es importante el acompañamiento del entorno social.

Jade Victoria Giménez tiene 26 años y espera con ansias la llegada de su DNI para cumplir sus 27 en abril con el cambio que tanto esperó. Pidió su nueva partida de nacimiento el 21 de septiembre de 2021, apenas se reglamentó el decreto presidencial del 22 de julio que el Gobierno Nacional a través del cual se habilitó el uso de la “X” en el Documento Nacional de Identidad (DNI) para quienes no se identifiquen con el género femenino (F) ni masculino (M).

Su espera fue larga. Aunque los cambios registrales de género ya estaban avalados desde la Ley de Identidad de Género (2012), las opciones sólo eran dos. Por eso Jade celebró el día que aprobaron el DNI no binario y apenas se reglamentó, en septiembre, fue a pedir el cambio.

Jade es una de las 15 personas que ya solicitaron en Córdoba su nueva partida de nacimiento donde queda asentado el cambio de género. El dato surge del Registro Civil Digital de la Provincia que, ante la consulta de La Voz, indicaron que ocho cambios se hicieron en noviembre de 2021 (4 de masculino a no binario y 4 de femenino a no binario), cuatro se hicieron en diciembre (2 y 2) y 3 en enero de 2022 (los tres de masculino a no binario).

Por su parte, en todo 2021 se realizaron 154 cambios de género de femenino a masculino y viceversa.

“El Estado no suele tener empatía hacia los ciudadanos cuando se trata de trámites y servicios, menos aún si hablamos de casos que suelen evaluarse como de menor escala. Por eso nos resultó especialmente importante hacer foco en esto. Así, buscamos brindar acompañamiento y respuesta en un tema especialmente relevante y sensible, en materia de identidad”, dijo Osvaldo Giordano, ministro de Finanzas de la Provincia, cartera de la que depende el Registro Civil.

Jade lo vivió como un proceso emocionante y con el apoyo de su familia, sus amigos, su novio y luego de haber sufrido discriminación y bullying en su etapa escolar por su condición de género u orientación sexual. Hoy dice alegre que usa los pronombres “él” o “elle” para referirse a su persona y que conservó su segundo nombre, “Victoria”, igual al que se le había asignado al nacer, y agregó en primer lugar “Jade” en homenaje a Amy Jade Winehouse, artista que siempre admiró.

Identidad: cómo es el trámite para cambiar el género en el DNI

Ante la consulta sobre qué le diría a alguien que esté en transición o por iniciar el trámite, indicó: “Lo primero que recomiendo es mucha paciencia porque es un proceso largo. No todos salimos rápido del closet o nos identificamos rápido. Es complejo el proceso y a veces es difícil salir adelante porque el entorno no te banca pero hay que armarse uno mismo con paciencia amor, paz, tranquilidad y salir adelante. Y creo que para el resto de la gente que sean compasivos y promuevan el buen trato, que tengan cuidado con las cosas que dicen porque no sabes cómo marcás al otro”, explicó.

UN CAMBIO DE LEGISLACIÓN QUE PLANTEA OTROS DESAFÍOS

Las experiencias con estos procesos son tan variadas como las personas que los protagonizan.

Raúl Marcelo Mattos tiene 50 años y ya tiene su DNI con la X, aunque mantuvo sus nombres. Al hacer su cambio registral lo vivenció como el ejercicio de un derecho que fue fruto de muchas luchas sociales.

“Lo mío fue ágil, cuando inicié el trámite al mes tenía mi nueva partida y unas semanas después el DNI. Estoy muy agradecido con quienes me acompañaron, la directora del registro, Alejandro Escudero Salama, y a la gente del CPC Monseñor Pablo Cabrera”, repitió varias veces en la entrevista con el diario La Voz.

Jade, feliz con poder asentar su identidad. Se siente agradecida del apoyo de su familia, amigos y su novio, Claudio con quien posa en la foto. (José Gabriel Hernández / La Voz).

Raúl es docente de sociología desde hace 30 años y si bien siempre vivió su género de manera no binaria antes no podía hacer el cambio por no sentirse identificado con lo femenino ni masculino. “La identidad es una construcción que va más allá de la genitalidad y los placeres sexuales. Por eso cuando apareció esta opción más integradora me animé a hacer el cambio. Fue muy importante para mí poder tener acceso e injerencia en mi propia partida de nacimiento y modificar algo que me fue asignado al nacer”, indicó Raúl.

Para Raúl, este cambio también dejó abiertos ciertos vacíos legales que, espera, se resuelvan con el paso del tiempo. “Tengo 31 años de aportes jubilatorios, pero aún no se a qué edad me voy a jubilar. Es algo que no está resuelto aún por la legislación”, explicó.

RAÚL MARCELO MATTOS. Con 50 años pidió su cambio de género a no binario y asegura que se siente más integrado.

En este sentido, Alejandro Escudero Salama, abogado que hoy se desempeña como subdirector de Gestión y Coordinación de Políticas de Acceso e Igualdad en el Ministerio de Salud, acompañó a Jade y a Raúl (entre otras personas) en su cambio registral e hizo referencia a los desafíos culturales, sociales y legales que se abren con esta nueva normativa en todo el país.

“Esto viene a desbinarizar otras legislaciones y plantea preguntas amplias, como por ejemplo, por qué el Estado necesita consignar la categoría ‘sexo’ o ‘género’ en la información de la persona. ¿Por qué está incluida esta referencia a la identidad de la persona en el DNI y no otras como podrían ser la religión u otros aspectos?”, indicó.

“Creo que plantea debates a futuro que pueden impactar en otras vivencias, como las de las niñeces, sin marcas de género plasmadas legalmente. A su vez, es importante preguntarse qué otras consecuencias podría traer borrar las marcas de género, tal como sucedería con la figura penal de femicidio o con las luchas feministas, por ejemplo. Es un desafío y un debate que se abrirá a futuro”, agregó Escudero Salama.

Además, recordó que las personas constantemente estamos “suponiendo” el género de las otras personas a través de lo que vemos en su aspecto, lo que escuchamos en el tono de su voz y hasta la mirada. “La mirada está puesta en quienes se corren del sistema binario de géneros y creo que el foco no debería estar en esa persona que se corre sino en el sistema que te asigna un género constantemente”, concluyó.

CÓMO ES EL TRÁMITE

Para realizar el cambio a un DNI no binario es necesario realizar una serie de gestiones.

Primero se debe descargar la partida de nacimiento que se hace “on line” y pedir un turno en el registro civil, que también se hace online y se asigna un día y una hora. Ese día se presenta la partida de nacimiento, el DNI y las copias y se solicita el trámite de cambio registral de género y se inicia el proceso para la generación de la nueva partida de nacimiento. La partida anterior queda archivada (no se rectifica, sino que se genera una nueva) y solo quedará para acceso de la propia persona o a pedido de la justicia con algún motivo particular.

Con la nueva partida se deben dirigir a las oficinas del registro civil para solicitar el nuevo DNI donde quedará consignada la nueva categoría.Para realizar el cambio a un DNI no binario es necesario realizar una serie de gestiones ante organismos públicos y estatales.

Primero, se debe descargar la partida de nacimiento, trámite que se realiza de manera “on line” y pedir un turno en el Registro Civil, que también se hace de manera virtual, asignaándose un día y una hora de atención.

Ese día se presenta la partida de nacimiento, el DNI y las copias y se solicita el trámite de cambio registral de género. Así, se inicia el proceso para la generación de la nueva partida de nacimiento.

La partida anterior queda archivada (no se rectifica, sino que se genera una nueva partida) y solo quedará para acceso de la propia persona o a pedido de la justicia con algún motivo particular.

Ya con la nueva partida es necesario dirigirse a las oficinas del Registro Civil para solicitar el nuevo DNI, donde quedará consignada la nueva categoría.

Fuente: LaVOZ